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Después del masaje Ayurveda

Anna: "La primera sensación que me ha impactado ha sido la de sentirme tapada con mantas calientes... me ha emocionado, sintiéndome como en casa, en el nido, cuidada, sobretodo muy cuidada, un cuidado maternal, que tengo olvidado y que tanto necesito. Durante todo el masaje me he sentido muy conectada al cuerpo y me he dejado sentir. También he percibido muy conectada a Alba con todo aquello que me estaba ofreciendo, y he notado su intuïción y conexión con ella misma, me llegaba. Toda la parte del pecho, cervicales, brazos, cuello, cara orejas, cabello... lo he recibido como un auténtico regalo, un placer casi orgásmico de la manera que me permitia ir liberándome... he ido tomando conciencia de todas aquellas partes bloqueadas y tensionadas. El masaje en las manos ha sido un gran descubrimiento... en los pies les ha dedicado largo rato, una parte muy bloqueada en mi... pero en las manos... ohhh...

En la espalda ha seguido esta liberación, he notado incluso en un par de zonas una sensación de corriente... el aceite caliente en la espalda, como antes también en el ombligo me ha llegado como una sensación de abundancia... y al final más mantas calientes y el mismo retorno a casa como en el principio."


Carme: "Entro en un espacio amplio, cálido y agradable. Me siento recibida con interés, bondad y respeto. Comienza el masaje suave y a la vez intenso en los pies. El perfume de los aceites aromáticos deleita el sentido de mi olfato. Mi oido recibe dulcemente una música silenciosa. Cierro los ojos y me abandono en las manos de Alba. El masaje avanza. Sube por las piernas, el cuerpo, los brazos, la cabeza. Dejo que mis poros se impregnen de aceite y ungüento. En determinadas zonas la presión de las manos actua con fuerza. A pesar del dolor en ciertos puntos, la sensación es gratificante. Siento que mi cuerpo físico se relaja. ¿Me duermo? Mi cuerpo etérico goza en su conjunto sintiendo la llegada de unas sutiles olas. ¿Me duermo? Mi cuerpo astral se pierde, se deja ir. Se acaba... Alba me cubre con mantas calientes y me deja unos minutos. Siento las esencias penetrantes. El calor de las mantas las liberan hacia mi interior. Ahora sí, me duermo. La dulce infusión cierra la sesión. Una sensación agradable y serena me invade.

Muchas gracias Alba!"





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